MARTES 30 DE MAYO DE 1961
Gran cantidad de historiadores y comentaristas dominicanos, aseguran de manera categórica que la democracia dominicana nació el 30 de mayo de 1961. Ignoran o no admiten que los hechos históricos son parte de procesos y que como tales tienen una fecha de inicio, que no debe dársele como fecha definitiva.
Pero lo cierto es que el establecimiento de la democracia como sistema político tiene una historia previa a ese acontecimiento. Los hechos de la historia tienen una fecha cierta, mientras que los procesos históricos tienen una cadena de fechas, hilvanadas de acuerdo a la mecánica de la historia.
Desde la promulgación el 6 de noviembre de 1844 de nuestra Constitución política en la Villa de San Cristóbal, se tomó como modelo a la Constitución de Cádiz de 1812, texto fundamentalmente liberal por contener, in extenso, el pensamiento garantista de los enciclopedistas franceses, gestores ideológicos de la Revolución burguesa de 1789. Dependía entonces del accionar político para su efectiva aplicación. A lo largo de mas de cien años de vida institucional, la República Dominicana se ha mecido en la hamaca del sueño democrático y en otras tantas veces se ha calado las botas y las espuelas del autoritarismo. Lo doloroso es que hemos avanzado mas y mejor durante los periodos de botas que en los de votos.
Lilis, Trujillo, Balaguer mismo en sus doce años, no fueron dechados de virtudes democráticas, sin embargo las legislaciones, los avances, las obras de infraestructura, vivienda y comunicaciones, la seguridad pública, la defensa, la presencia internacional, el comercio y los acuerdos mas importantes caen dentro de las fechas de sus mandatos. Democracia autoritaria o autoritarismo democratizado.
La democracia retornó a nuestro ordenamiento político el 27 de febrero de 1963, con el inicio del Gobierno sietemesino del Profesor Juan Bosch y Gaviño, como Presidente de la República y el Doctor Segundo González Tamayo como Vicepresidente.
Las democracias o intentonas democráticas anteriores al interregno de nuestra historia conocido como la Era de Trujillo, eran pseudo democracias o a lo sumo, democracias de pacotilla, bisuterías de bajo cuño, acaso con la sola excepción del Gobierno de un civilista como Don Ulises Francisco Espaillat.
Aquel 30 de mayo en que cayó muerto el hombre, que como cabeza del iceberg, dirigió como un hábil titiritero el estado de cosas que lleva su apellido por casi treintiun años, no se registró el nacimiento de la democracia dominicana.
Los conjurados y los ejecutores de la trama, todos y sin excepción amamantados, engordados y favorecidos por el Tirano que acababan de ejecutar, fueron diezmados personalmente por Ranfis Trujillo y sus agentes borrachos de sangre, con la excepción de Don Luís Amiama Tió, ya fallecido, y del Mayor General vitalicio Antonio Imbert Barreras, quien se confiesa como chofer del carro en que viajaban.
Antonio de la Maza Vásquez, General del Ejército Nacional y ex Gobernador de la Provincia Espaillat durante la Era, junto a Tunti Cáceres Michell, sobrino del General de la Maza y también mocano, y del Primer Teniente del Ejército Nacional adscrito al Cuerpo de Ayudantes Militares de Trujillo, Amado García Guerrero, Modesto Díaz Quezada, quien había sido Secretario personal de Trujillo, y era hermano de Juan Tomas Díaz. http://www.listin.com.do/la-vida/2008/8/8/69099/General-Juan-Tomas-Diaz-Quezada
Basta con poner como ejemplo de los beneficiados de la Era a Modesto Díaz Quezada, quien conocía a Rafael Trujillo desde su infancia en San Cristóbal. En 1930 fue Síndico de San Cristóbal o Provincia Benefactor, fundador el 18 de julio de 1931 del Partido Dominicano, Diputado gomigrafo, Cónsul en Nueva York, Subsecretario de Agricultura, Vicepresidente de la Junta Directiva del Partido Dominicano desde su fundación, Secretario de Trabajo en 1935, Cónsul en Barcelona España, el 23 de enero de 1947 fue designado por Decreto Presidente del Consejo Administrativo del Distrito de Santo Domingo, Senador por Moca Provincia Espaillat, y, entre otras designaciones y cargos, Diputado por Ciudad Trujillo en 1958, donde pide declarar de urgencia el Proyecto de ley de su pariente y también Diputado Miguel Ángel Báez Díaz, que confirma y ratifica el rango de Generalísimo para Rafael Leonidas Trujillo. Ver: http://www.listindiario.com/la-vida/2008/5/30/60790/Un-personaje-muy-controversial-llamado-Modesto-Perez-Quezada
Se había discutido y ponderado cual sería la salida viable del régimen y se llegó a la conclusión de que la única opción era la eliminación física del hombre que ostentaba el poder detrás del trono, mientras Joaquín Balaguer era Presidente gomígrafo desde el tres de agosto de 1960.
El 30 de mayo de 1961 no nació la democracia dominicana porque el proceso tras la salida de los últimos miembros de la familia Trujillo, el 20 de noviembre de 1961, lo que trajo fue una lucha fratricida encabezada por una claque política que había medrado a las sombras de la Era y que se aprovecharon, levantándose como una nueva clase política y económica al constituirse en herederos fraudulentos y advenedizos del poderío económico de régimen. Esperaron la caída del árbol para sacar sus hachas.
Antonio de la Maza, General del Ejército Nacional, miembro del Cuerpo de Ayudantes Militares de Trujillo, amigo, socio y compadre del Generalísimo era hermano del Capitán Octavio de la Maza Vásquez, Piloto aviador y miembro del círculo exclusivo de la Aviación Militar Dominicana, de extrema confianza de Trujillo y Ramfis, ya que tuvo el encargo de fungir como copiloto, junto al norteamericano Gerard Lester Murphy, del avión utilizado para el secuestro y asesinato en plena Quinta Avenida de Nueva York, del profesor vasco Jesús de Galíndez.
El Profesor Vasco Jesús de Galíndez Suárez fue secuestrado del Apartamento 15- F del número 30 de la Quinta Avenida de Nueva York, aquel 12 de marzo de 1956.
En la obra “Entre la Sangre del 30 de mayo y la del 24 de Abril”, Joaquín Balaguer transcribe una carta que le fuera enviada en su calidad de Presidente de la República, por ese grupo de corifeos y fariseos, donde le exigían, con un listado anexo, la cancelación o retiro de un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional supuestamente ligados a hechos de sangre durante la Era.
Esta claque, voraz y hambrienta de poder en su desenfreno, se lanzó a repartirse los despojos del Tirano que acababan de decapitar. Solares, fincas, bienes muebles y artículos de la estructructura industrial creada por Trujillo fue repartida con voracidad canina. Se hicieron dueños del país fingiendo ser demócratas, amigos del pueblo y quienes habrían de traer la democracia a la Nación. Para ello se apoyaron en la Ley numero 5785, promulgada por el Presidente Balaguer; que en cierto modo fue la forma y plataforma de alimentar esa masa hambrienta e insaciable de la burguesía trujillista que había medrado durante el régimen y además ayudaba a Balaguer a congraciarse con ellos con miras a sus propósitos de volver a la silla de alfileres.
De ahí en adelante, luego del derrocamiento del Gobierno de Juan Bosch y González Tamayo, vinieron otras intentonas democráticas como los procesos de abril de 1965, hasta la llegada del Licenciado Joaquín Balaguer al poder, el 1 de Julio de 1966. En fin no se sabe a fecha cierta cuando llegó la democracia a la nación dominicana.
19 DE MAYO DE 1965
El 19 de mayo de 1965, veinticinco días después de haber comenzado el proceso revolucionario en intenciones, y Guerra patria nacionalista después, cae abatido el Teniente Coronel del Ejército Nacional, Rafael Tomas Fernández Domínguez, en el intento de toma del Palacio Nacional.
El Teniente Coronel Fernández Domínguez, había nacido en Damajagua, cerca de Mao, Valverde, en 1934, hijo del General Ludovino Fernández y de Doña Gloria Domínguez.
Por sus altas dotes personales y profesionales y además por ser hijo de uno de los Generales más represivos que recuerda nuestra historia, quien fuera Jefe de la Policía Nacional en dos ocasiones, desde el 29 de noviembre de 1943 al 17 de mayo de 1947, es decir casi cuatro años, y desde el 1 de junio de 1950 al 1 de agosto del mismo año, Rafael Tomas tuvo un verdadero ascenso meteórico en las distintas instituciones a las que perteneció en su corta carrera de casi trece años.
En marzo de 1953, con diecinueve años de edad, ingresa al Ejército Nacional como soldado Raso, un año después, en febrero de 1954, es ascendido a Cadete de la misma institución, al año siguiente es ascendido a Segundo Teniente, luego fue transferido a la Aviación Militar Dominicana, AMD, actual Fuerza Aérea, donde, en abril de 1959, es ascendido a Primer Teniente, rango en el que más duró para ser ascendido, pero también en agosto del mismo año, cuatro meses después, es ascendió a Capitán de infantería, en razón de que no era Piloto, y en enero de 1961, un año y cuatro meses después, fue ascendido a Mayor y, un año y meses después, en 1962, fue ascendido a Teniente Coronel. Es decir que se tomó nueve años casi exactos para ascender de Raso del Ejercito Nacional a Teniente Coronel de la Aviación Militar Dominicana. En agosto de 1959, recibió mediante Decreto la “Medalla del Valor Constanza, Maimón y Estero Hondo”, “por su destacada participación, valor y sacrificio ante la agresión comunista” del 14 de Junio de ese mismo año.
El Teniente Coronel Fernández Domínguez sobresalía en todos los cursos de entrenamiento en los que participara, obteniendo el segundo lugar en sus estudios realizados en la Escuela de las Américas, de Fort Gulick, Panamá, donde estudiaron la gran mayoría de los miembros del bestiario de dictadores militares que ha parido nuestra América, fundada en 1946 en la Zona del Canal.
Indudablemente que logró crear un liderazgo a su alrededor en la oficialidad mayormente joven de las Fuerzas Armadas y que seguían de cerca la vida, carrera y accionar de este militar profesional, al que nadie podía ni puede señalar como represivo o carnicero, no obstante su ascendiente paterno y los grandes servicios que le prestara a la Era de Trujillo.
En octubre de 1961, ya muerto Trujillo y en tiempos del tristemente recordado Consejo de Estado, fue designado Sub Jefe del Servicio de Inteligencia Militar, el temido y temible SIM, en el que había hecho historia uno de los más grandes, acaso el más grande carnicero de nuestra historia, el Coronel Johnny Abbes García, el Klaus Barbie dominicano, pero renuncio a los dos días, sin acaso recibir el puesto.
En 1963, durante el gobierno de Juan Bosch, la posible, aunque no definitiva, llegada de la democracia a la República Dominicana, fue designado Sub Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea Dominicana, con rango de Teniente Coronel.
Un paralelo histórico, justo y conveniente de señalar aquí, lo constituye la afinidad, amistad y compromiso que tuvieron Fernández Domínguez y el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó. Otro paralelo es el hecho de los dos ser hijos de militares de la Era, que detentaron posiciones cimeras y trascendentes dentro del estamento militar.
Pero a Rafelito lo llamó el compromiso, la cita con la historia, luego del derrocamiento de Bosch el 25 de septiembre de 1963, con apenas siete meses en el poder, y se presentó aquel 19 de mayo, junto a un puñado de valientes militares y civiles comprometidos con la vuelta al orden constitucional interrumpido dos años antes, a pretender desalojar del Palacio Nacional a una camada de fantoches y turiferarios que se repartieron los despojos de Rafael Leónidas Trujillo, resultando muerto y ofrendando su sangre joven, con apenas treintiun años de edad, ante la causa de la Patria. En su memoria, el Congreso Nacional aprobó el año pasado la Ley del Soldado Democrático.
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